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El Ribat de Monastir se renueva: restauración de un patrimonio milenario

Una restauración fiel al espíritu original del Ribat

Clasificado entre los monumentos islámicos más antiguos del norte de África, el Ribat de Monastir ha sido objeto durante dos años de un minucioso programa de restauración supervisado por el Instituto Nacional del Patrimonio de Túnez. Las obras, que llegan a su fin, se han centrado en la consolidación de las murallas, la reparación de las escaleras que conducen al camino de ronda y la restauración de las salas de oración interiores. Los artesanos han empleado técnicas tradicionales y materiales similares a los originales para preservar la autenticidad de esta fortaleza edificada en 796 bajo la dinastía aglabí.

La torre de vigilancia, que ofrece una vista panorámica espectacular del puerto de Monastir y el Mediterráneo, ha recibido una atención especial. Se ha asegurado su acceso conservando la característica estrechez de la escalera de caracol, parte integral de la experiencia de visita. Los visitantes podrán disfrutar ahora de una iluminación sutil que resalta los detalles arquitectónicos de las bóvedas y los arcos.

El museo Habib Bourguiba en la era digital

A unos cientos de metros del Ribat, el mausoleo y museo Habib Bourguiba también ha iniciado su transformación. Las colecciones permanentes dedicadas al primer presidente de la Túnez independiente se han reorganizado con una escenografía modernizada. Nuevas piezas, incluyendo documentos y fotografías inéditos, enriquecen el recorrido museístico. El equipo del museo trabaja además en el desarrollo de un recorrido de realidad aumentada que permitirá a los visitantes visualizar reconstrucciones históricas directamente en su teléfono móvil.

Este proyecto digital, desarrollado en colaboración con una startup tunecina especializada en tecnologías inmersivas, debería estar operativo para la temporada de verano de 2026. Ofrecerá animaciones en tres dimensiones superpuestas a los espacios reales, brindando un viaje en el tiempo desde la época medieval hasta la Túnez contemporánea.

Un patrimonio imprescindible para los visitantes de Monastir

Para los viajeros que aterrizan en el aeropuerto de Monastir, el Ribat y el museo Bourguiba constituyen paradas culturales esenciales, accesibles en apenas quince minutos en taxi desde la terminal. La medina adyacente, con sus zocos y sus callejuelas sombreadas, completa un circuito patrimonial que permite descubrir siglos de historia tunecina en media jornada. Con estas inversiones en la preservación y valorización de su herencia, Monastir demuestra que el turismo de playa y el turismo cultural pueden conjugarse armoniosamente en un mismo destino.